Tiene
11 meses, pesa más de 80 kilos y se ha convertido en el perro más caro
del mundo. Es la carta de presentación de Big Splash (Gran Salpicadura),
un mastín rojo tibetano que ha sido vendido por casi un millón de
dólares.
“Es un espécimen perfecto. Tiene
excelentes genes y será un perro de buena crianza”, le definió Mr Lu, su
propietario hasta ahora.
Los mastines rojos tibetanos son una de las razas más antiguas del mundo y su valor, en los últimos años, se ha disparado.
Hace cinco años, un cachorro podía
costar algo más de 800 dólares, mientras que en la actualidad el precio
para adquirirlo puede ir desde los miles de dólares hasta los millones,
como ha sido el caso de Big Splash.
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